Uno de los concursos de seguridad más populares del mundo es el Pwn2Own, que se efectúa durante la conferencia CanSecWest en Canadá. Entre las pruebas está hackear un teléfono inteligente, sea con sistema operativo BlackBerry, Android, iPhone, Symbian o Windows Mobile, por un premio de 10.000 dólares para el primer lugar.

El organizador, Tipping Point, anunció que nadie ganó el concurso, pero eso no significa que los sistemas operativos móviles sean seguros. La imposibilidad de hackear los smartphones se debe a las diferencias entre dispositivos, software y operadoras. El próximo año ofrecerán todos los detalles de cada dispositivo, para que los concursantes tengan más tiempo para prepararse en un objetivo específico.

Uno de los concursantes aseguró que tenían un exploit para el iPhone listo, pero que no lo utilizó porque quería más de 10.000 dólares por la información sobre su procedimiento. Esperamos que esté mintiendo.

Visto en Engadget

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